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CONTENIDO DE ESTA PÁGINA
Descripción de la carta del Loco
desde una perspectiva psico espiritual

LECTURAS DE PSICO ANTROPOLOGÍA
DEL TAROT

EL LOCO
CARTE NÚMERO 0

En su simbología básica encontramos en la figura del Loco a la preconsciencia, lo no nacido, al hombre en el Jardín del Edén; sin obligaciones. Al niño en el vientre de la madre; La semilla que aún permanece bajo tierra. Al recién nacido inconsciente de su individualidad. Los potenciales que se desconocen de sí mismo. Al pre-lenguaje; el lenguaje ordinario aún no existe. La comunicación es solo instintiva y gestual; el TODO contenido en un punto mágico que aún es ciego.

PSICO-ANTROPOLOGIA DEL LOCO

Desde un Punto de vista Psico-Antropológico, El Loco recuerda a Dionisios Baco, el mismo del que se sirvió Nietzsche para evocar la imagen de los dos aspectos de lo irracional: la ebriedad y la inocencia.

Si por un lado, el Loco presenta una ebriedad psicológica en tanto que desconoce sus potencialidades, y de ese modo actúa como perdido en su inconsciente; de otro lado presenta a su vez una ausencia de malicia; Se trata de una inocencia que surge como producto del desconocimiento.

El Loco, como número cero, alude al caos antes de la creación. Al “yo” antes de reconocerse en el espejo. Los kabalistas identifican la “nada” con la plenitud, una plenitud aparentemente vacía pero que lo contiene todo. Efectivamente el loco lleva el germen de una totalidad posible, pero aún le falta descubrirse; saber quién es. Los Caldeos verían al Loco como a Apsu: “el dios antes de ser dios”

Los cristianos pueden identificarlo con la estancia en el Jardín del Edén: Curiosamente, la serpiente de paraíso tiene la forma de aminoácido, la forma que tiene la vida antes de manifestarseEl mito de Adán y Eva podría estar explicando la incorporación de un hemisferio izquierdo con el cual aprendimos ha separar lo que antes estaba unido unido.

Como Adán y como Eva durante su estancia en el Jardín de Edén, El Loco, no está envenenado de deseos. Tiene la mente a su favor porque está vacío de expectativas, mantiene una elasticidad mental y se deja dilatar libremente a través del tiempo.

BUFONES DE LA CORTE

Como arquetipo el Loco, podría estar aludiendo al modelo del “bufón de la corte” y a la figura del “tonto del pueblo” – ya inexistente- cuyas figuras cumplían una función social.

Los bufones, enanos, jorobados y el llamado tonto del pueblo eran, no solo respetados, sino protegidos. De hecho se creía que tener un bufón o un “loco” cerca, protegía del mal de ojo e incluso, atraía la buena suerte.

A pesar de tenerles por faltos de inteligencia, creían sin embargo que tenían la capacidad de entrar en contacto con otros mundos y con otras realidades a los que, los llamados “normales” , les era más difícil acceder. No pudiendo penetrar en el mundo corriente por cauces intelectuales, lo hacían por otros medios desconocidos con los cuales entraban en contacto con una parte de la naturaleza más primitiva y esencial. Esas creencias hacían, que en el fondo, se les respetase.

De ese modo aunque no parecía que se les escuchase abiertamente, se intuía que bajo sus frases aparentemente graciosas, se podían esconder verdades que dejaban un reducto para la duda y la reflexión. -Siempre se ha creído que los niños, borrachos, locos, aún considerándolos “incapaces” ,pueden acabar sorprendiendo con alguna idea perspicaz y brillante-.

¿Pero existen realidades más allá de lo que nos permite conocer nuestra máquina mental?. En general tanto filósofos orientales, Platón y Kant afirmaban que no podemos saber a ciencia cierta cómo es la realidad. Para interpretar al mundo solo disponemos de una herramienta: el cerebro, y éste no es que sea imperfecto, es el que necesitamos para decodificar el mundo en el que hemos sido depositados.

El cerebro es una máquina que solo puede registrar aquellos fenómenos que se encuentren dentro de los intervalos de los llamados campos perceptivos, y todo lo que se encuentre por debajo o por encima de ellos permanece ciego para el ser humano.

El Umbral de Percepción en Psicología se define como la mínima intensidad de energía necesaria para producir una sensación en cualquier persona, es el valor mínimo de energía que debe llegar a un receptor sensorial para que éste produzca el efecto de oír, ver, sentir, gustar. En términos prácticos esto significa preguntarnos, ¿qué tan luminosa deber ser una señal visual para percatarnos de que existe?. Por ejemplo en nuestro caso, las personas podemos oír todo aquello que se halle entre los umbrales 20 y 20,000 Hz. Todo lo que se encuentre por encima o por debajo de esos valores, ¿no lo oímos, o no existe?. ¿Es posible entonces que existan otras realidades a los que el cerebro no tiene acceso por encontrarse fuera de esos límites de su capacidad de procesamiento? Y en posible acceder a ellas? La respuesta es sí. Y el primer paso es silenciar la mente
VEAMOS UN EJEMPLO:

LOS RITUALES CHAMÁNICOS están orientados a conseguir un estado alterado de conciencia que permita viajar más allá de la realidad que está contenida dentro de los umbrales de percepción, -más allá de la información que nos llega a través de los sentidos- e interrumpir el diálogo interno. Para alcanzar ese estado, se sirven de Koans, el ritmo de tambores, mantras, bailes, drogas como los enteógenos, -hongos-, sonidos monótonos, estímulos sonoros, cantos… Cualquier acción que sirva para detener el flujo de la conciencia, silenciando la mente, es buena para acceder a esas otras realidades.

Y como se da por hecho que los bufones, enanos, jorobados, etc, les falta raciocinio- esto es, que disponen de una conciencia silenciada permanentemente y de forma natural, están más cerca de poder acceder a esas otras posibles realidades. Erasmo de Rotterdam en “Elogio de la locura“ XXXVI: subraya la importancia de los bufones: Ellos -los Reyes – aprecian a los tontos más que a los sabios austeros.

Los bufones no eran solo Europeos, los hubieron en la Antigua China, el Antiguo Egipto, el Imperio mogol de la India, Oriente Próximo, Imperio Romano, África, América precolombina.

Nuestro Mago viste como un bufón: ropa de colores alegres y sombreros excéntricos de modelos variopintos, con un sombrero distintivo como una gorra con campanas en cresta con una campanilla al final. Los bufones eran creativos y desafiantes y el humor y la aparente locura era muy a menudo una envoltura que usaban para poder decir aquello que otros desde su “cordura” no podían expresar libremente sin tener que exponerse a las críticas de su entorno.

Al bufón de la corte no se le mantenía tan solo para el entretenimiento de la corte, tenía además una misión arquetípica y psicológica importante. Servía para proyectar en él nuestra propia locura, sin tener que dejar de “estar cuerdos”. Una especie de permiso para “estar loco en el cuerpo del otro”.

A nivel social, esta misión arquetípica se extendió hacia la creación de unas fiestas llamadas “Fiestas de los locos” que más tarde darían lugar a los carnavales. Se trataba de que un día al año, se le permitía al pueblo que se disfrazase, y desde el anonimato del disfraz, poder cometer las “locuras” que necesitaba para aliviar sus tensiones. Se creía que con ello disminuirían las rebeliones populares al dárseles la oportunidad de desahogarse. Teniendo permiso una vez al año, para resarcirse debajo de un disfraz, contra todos aquellos elementos sociales que les oprimían, la fiesta contribuía a prevenir posibles sublevaciones futuras.

Una consecuencia directa de aquello son los Carnavales actuales, Fiestas aceptadas y compartidas socialmente durante las cuales el pueblo es libre de incluir elementos irracionales sin peligro a ser censurados.

Significa, que de vez en cuando, el ser humano necesita escapar de lo cotidiano y ensayar por unos instantes, otras formas de estar el mundo. Dejarse llevar de forma instintiva, a la vez que, sin malicia, hacer “vacaciones mentales”.

Si consideramos lo que las personas dicen cuando se van de vacaciones lo entenderemos mejor. Al coger las maletas las personas manifiestan que necesitan “desconectar” es decir, volverse -al menos mientras duran las vacaciones- un poco más atrevidos o “locos” . Supone que la necesidad de detener la mente, de silenciarla, de alejarse de la telaraña que nos hemos construido, de alejarse de la urgencia de lo cotidiano, y dirigir la mirada hacia nuestro orden interno, constituye una necesidad esencial para el ser humano. Salir del tedio de la vida diaria, fugarse de si mismo, supone un detersivo vivificante.

Genius Loci “el genio del lugar” significa que existe un Loco o un genio liberado, alguien que estaba aprisionado, viviendo o mal viviendo dentro de nuestra piel, y que al cambiarlo de lugar, explota febril hacia el exterior mostrándonos nuestra otra cara. Actuamos de forma diferente cuando dejamos los espacios cotidianos que marcan nuestras coordenadas. Hay lugares que nos desnudan más que otros, que tienen más capacidad para extraernos capas y más capas, hasta dejar a la luz un yo latente que hasta ahora había permanecido mudo.

Durante unas vacaciones, a un lugar donde no nos conoce nadie, en momentos de ocio, una vez se ha desconectado, dejamos de ser esclavos de nuestras normas privadas, las cohibiciones desaparecen, y las personas se zambullen en las aguas detersivas de la liberación.

Otra función psicológica que ejercía el bufón de la corte era, como hemos dicho más arriba, la diversión y el entretenimiento: “Pon de buen humor a tus enemigos y perderán parte de su maldad”. A este respecto, la Psicología actual aconseja, como una de varias técnicas de comunicación, poner primero de buen humor al otro, antes de intentar cualquier tipo de persuasión. El mecanismo funciona porque una vez se está de buen humor, nuestras defensas psicológicas disminuyen y las personas estamos más predispuestas a escuchar al otro.

Respecto a la figura del tonto del pueblo éste tenía un papel social aceptable, un individuo único que contribuía psicológicamente al tejido social de su comunidad proporcionando un elemento comparativo necesario para la formación de una identidad grupal. Así, delante del tonto, el grupo afirma su cordura.

El Loco con su falta de conciencia de sí, puede observarse en el cuento del “Flautista de Hamelín” el flautista se lleva a los niños dejando solos a los adultos; Les arrebata la razón (adultos) la posibilidad de tener fantasías (niños). Un hombre necesita a un niño cerca para recordarle quien fue, qué sueños tenía y el porqué se alejó de ellos. El flautista les arrebató la capacidad de soñar y de imaginar mundos mejores, les robó la inocencia y les dejó solos en su racionalidad.

Pensemos también en El Loco como aquel personaje típico que encarna al inexperto, al vago, a la persona que quiere vivir sin responsabilidades. En esa persona que vive a “su aire” libre de compromisos y que actúa de forma inestable, ¿A quién se le permite semejante actitud dentro de la sociedad?. Solamente a los niños y a los que creemos enfermos. Solo ellos tienen el beneplácito del grupo social para hacer “locuras” sin ser castigados.

Esa permisibilidad es tan cierta que en ocasiones, el “hacernos los locos- despistados” se convierte en una estrategia para evitar reproches a nuestros comportamientos. Desde siempre hacerse el loco ha sido una estrategia para evitar los castigos. En todas las jurisprudencias, la falta de salud mental más que la falta de salud física, a constituido un motivo de imputabilidad delante de la Ley.

EL LOCO, EL CERO Y LAS VIBRACIONES

El loco como número cero, como nada, es solo vibración, música, sonido ondas; la primera energía previa al surgimiento del mundo. El mundo sin forma. Un centro energético del que después, emergerá el “uno”.

VIBRACIÓN Como vibración, al cero, se le reconoce en la sonoterapia, en los sonidos de los cuencos tibetanos. Todos hemos comprobado que los sonidos nos producen emociones, buenas o malas, nos provocan estados de ánimo. Los estados de ánimo afectan al sistema endocrino aumentando o disminuyendo las endorfinas que a su vez actúan sobre el sistema inmune. Se puede decir que las emociones producidas por los sonidos modifican nuestra fisiología.

EL LOCO AUTOAYUDA Y REFLEXIÓN
MOMENTO  DE LA NO ACCIÓN
SILENCIAR LA MENTE

♦ EL MOMENTO DE LA NO ACCIÓN

No todas las etapas de la vida son buenas para plantearse estrategias de futuro, en ocasiones es más útil esperar a estar más maduros antes de emprender caminos nuevos. Este no es un momento para la acción, ni siquiera para la reflexión. Recordar que esta carta representa lo no nacido, lo que aún es la semilla de lo que será un fruto futuro.


Ahora nos está permitido deambular y desconectar antes de empezar a pensar en otro modo de vida más estable. Meditar -que no reflexionar- dejando que la semilla vaya creciendo en silencio dentro de nosotros antes de volver a ponernos en acción.


Si se ha escogido esta carta buscando una respuesta, la respuesta es: Relájate, Obligarnos a encontrar caminos ahora solo servirá para aumentar la angustia y la ansiedad. El tiempo presente pide y desea silencio. Un silencio que en el fondo es creativo, porque desde la nada acabará emergiendo algo sólido que se irá instalando lentamente en nuestro interior.


Es inútil buscar un camino si no tenemos ni el nombre de la calle ni su número. De manera que es más inteligente y adaptativo no buscar nada en estos momentos y dejarse llevar. Buscar sin mapa es perderse. Hay momentos para la no acción, y este es uno de ellos. Tu objetivo hoy es ahorrarte energía psíquica sumergiéndote en la nada.


Buscar la sabiduría del Loco en el «no hacer». En un interior vacío que descansa antes de nacer. Estamos en la vida sumidos en un “hacer” constante; en una especie de acuerdo entre nosotros y el mundo, para que todo siga un camino que creemos controlable y en el que a medida que nos adentramos en él, nos perdemos. El “no-hacer” es una actividad que rompe por completo las rutinas y el camino prefijados, “libera” la mente y desde la inactividad engendramos una renovación que surgirá más adelante.

♦ SILENCIAR LA MENTE

En la NADA está la plenitud;  “Ahora” es el instante eterno
Escapa de lo cotidiano por un momento
No reflexiones; solo sal de tu cabeza, déjala vacía.


Quédate quieto, concéntrate en cómo se mueve tu cuerpo cuando respiras, mientras observas un punto fijo. Vive el momento de saber que estás vivo.
En tu espacio sagrado la mente no existe
Tu vida es la vida del cosmos con quien compartes toda esencia; solo sabe y siente eso.


Mantén el ánimo sereno, ni siquiera sientas que eres feliz porque eso también despierta deseos. NADA es TODO. Estar, Estoy, Solo y unido con el cosmos en una inexistencia que flota en la totalidad del Ser.

GALERÍA PSICOLÓGICA
DE LAS CARTAS DEL TAROT