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Tarot Asociativo Presencial

Un modo alternativo de bucear en tu interior. Tarot Asociativo son sesiones de Terapia individual. Basada en las Técnicas Proyectivas Psicoanalíticas y Gestálticas. Para personas que buscan una ayuda psicológica distinta

Adelina Doval
Tarot Presencial
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TAROT ASOCIATIVO    
Es la asociación mental que podemos hacer con cada una de las cartas y los aspectos escondidos de nuestro mundo interior, poniendo al descubierto la realidad de nuestra mente.

En París, durante el siglo XVIII, era común en las reuniones sociales pedirles a las doncellas y los caballeros que sacaran al azar alguno de las 22 cartas y a continuación, describir su personalidad y destino en función de la figura elegida.

CONTENIDO DE ESTA PÁGINA
Descripción de la carta del Emperador del Tarot
desde una perspectiva espiritual

TAROT ASOCIATIVO
LA CARTA DEL EMPERADOR

SIMBOLISMO

La Emperatríz, -número 3- creativa, puso la semilla en la lámina anterior. Ahora el siguiente, número cuatro- el Emperador pondrá en orden lo creado por ella organizándolo y estructurándolo en un espacio; dándole una forma sólida externa.

Según el libro Sirio Dios creó el mundo a partir de 4 elementos, agua, aire, agua y fuego; paralelismo con los 4 elementos de la Astrología y de los diferentes elementos del origen de la vida de los llamados presocráticos – Anaximandro y Tales de Mileto- entre otros

EL EMPERADOR COMO NÚMERO 4 -Se representa aquí a los 4 jinetes del apocalipsis, los 4 elementos de la alquimia. Las cuatro direcciones de la brújula. El autoritarismo y el poder del héroe antes de convertirse en un dios. Con el 4 se inaugura el poder patriarcal. Un poder que cede el gobierno del poder eclesiástico a la figura que viene después: la carta número 5, El Papa.

EL EMPERADOR COMO NÚMERO 4

El Emperador como número cuatro juega un papel en el factor de orden estático y completo. Una ordenación de elementos de orientación cósmica, humana y personal que se encuentran en las cuatro direcciones de la tierra, las cuatro cualidades de la antigüedad: cálido, seco, húmedo y frío


En los cuatro humores: sanguíneo, colérico, flemático y melancólico, que fueron las bases de las siguientes clasificaciones temperamentales de la psicología moderna. 
Los cuatro evangelistas, los cuatro profetas  
Los cuatro ingredientes de la alquimia, -sal, azufre, mercurio y nitrógeno
Las cuatro fases de la luna, Las 4 virtudes cardinales
Todos ellos son “cuatros” que han participado de distintas maneras a dar significados al mundo material de nuestra existencia, para dar el paso de una vida espiritual a la física. Es otro modo de empezar un camino.

Puede leerse el cuatro como: 1+2+3+4 = 10 = 1+0 = 1, un UNO visto como principio universal hacia la transformación, cuando lo místico se hace presencia real en la vida de los hombres.

LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS

Los cuatro jinetes son descripciones simbólicas de diferentes hechos que han de tener lugar en un hipotético final de los tiempos.

El primer jinete parece referirse al anticristo, personaje a quien le será dada la autoridad -por ejemplo a un Presidente, a un Rey, etc, – el cual llevará la civilización al caos


El segundo jinete que se describe en el Apocalipsis: “Y salió otro caballo, y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada.” Este segundo jinete parece aludir a la aparición de guerras hacia el final de los tiempos en la tierra


El tercer jinete se refiere a una gran hambruna que tendrá lugar, probablemente como resultado de las guerras producidas por el segundo jinete: 
La comida escaseará, pero los lujos tales como el vino y el aceite aún estarán disponibles. ¿Faltarán alimentos para el pueblo, pero para los gobernantes continuarán disponibles “el vino y el aceite”?

El cuarto jinete mencionado en el Apocalipsis: “he aquí un caballo amarillo y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar” Lo que se puede interpretar como una especie de muerte “selectiva” solo la cuarta parte de una civilización será aniquilada

LOS CUATRO HUMORES DE HIPÓCRATES

Estos humores: sanguíneo, colérico, flemático y melancólico, se consideraban aspectos fisiológicos de las personas que correlacionaban con aspectos de personalidad. Partiendo de ellos Eysenk elaboró otro sistema también basado en aspectos de temperamento, entendiendo este como uno de los varios aspectos que conforman la personalidad completa, y que éste, el temperamento, es genético, nacemos con él. El resto lo conforman otros aspectos culturales de educación, generacional, que juntos acaban perfilando los diferentes tipos de personalidad.

En la teoría de los humores de Hipócrates encontramos:

El colérico que correspondería a los signos de fuego, Aries, Sagitario, Leo. Líder y autosuficiente.

♦ El melancólico, organizado y trabajador, queda asociado a los signos de tierra: Tauro, Capricornio y Virgo.

El sanguíneo que correspondería con los signos de aire: Géminis Acuario Libra

y el flemático que correspondería a los signos de agua Cáncer, Escorpio, Piscis.

La personalidad no quedaba desligada del tipo de patologías que se podían padecer, al contrario, cada forma de ser llevaba asociado un tipo determinado de enfermedades. Por ejemplo a los melancólicos se les prohibía el frío y a los coléricos se les aconsejaba huir de lo húmedo. Los sanguíneos para mejorar su salud, se les aconsejaba que desarrollasen más la voluntad y a los flemáticos que cuidasen especialmente de las grasas pues tienen el metabolismo más lento.

En esencia, esta teoría mantiene que el cuerpo humano está compuesto de cuatro sustancias básicas, humores, y que la salud o la enfermedad, dependen del equilibrio entre ellos. Si cambiamos la palabra humores por energía, nos acercaríamos a la idea de la medicina energética la cual describe que un órgano enfermado es consecuencia de un desequilibrio energético. Donde el órgano enfermo no es más que el aviso de la fase final de la enfermedad, que la enfermedad ya comenzó sin síntomas cuando dio comienzo el desequilibrio de las energías corporales.

De otro lado y de un modo muy rudimentario todavía, se puede ver unas tímidas bases de lo que después se llamaría medicina psicosomática al relacionar humores-enfermedad con carácter. Así los sanguíneos eran sociables, con patologías cardíacas; los flemáticos eran calmados y padecían de los pulmones de enfermedades del cerebro. La bilis amarilla abundaba en las personalidades coléricas, y les afectaba al hígado y a la vesícula, por último, la presencia de bilis negra se relacionaba con personas melancólicos que padecían del bazo y de los huesos.

LAS FASES DE LA LUNA

La Luna ha tenido un importante lugar en las leyendas y mitologías a lo largo de la historia. Existen tantas diosas lunares como pueblos históricos han existido, de modo que hacer un recorrido por cada una de esas diosas y leyendas resultaría excesivo en este apartado. Basta con citar las innumerables asociaciones que se han ido construyendo en torno a ella en los ámbitos de las leyendas: Tsukuyomi en Japón, la Coya Raymi de los Incas, Isis, Selene, Coyolxauhqui de la mitología Azteca…En el ámbito de su morfología animal: rana, sapo…También en el ámbito del ciclo menstrual ha dado lugar a varias leyendas. Refugio de las malas almas, cara oculta de la Luna, la relación de la Luna con los lobos…..y un muy largo etc.

Hoy se mantienen creencias en función de la fase en la que se encuentre.

La fase de la llamada Luna Nueva es la mejor para iniciar nuevos proyectos, para comenzar cualquier tipo de cura depurativa del organismo e incluso para aplicar tratamientos a una planta enferma. Momento indicado para podar las plantas, realizar una depuración interna y externa eliminando tanto toxinas físicas como mentales. Depurados, entramos en la fase creciente que ejerce una influencia positiva en todo aquello que puede desarrollarse, desde las ideas a plantas. Ponerse en acción en esta fase supone ponerse en consonancia con las energías celestes. En la fase Nueva organizamos desde la oscuridad y en la fase Creciente lo ponemos en marcha.

Durante la Luna Llena las emociones cobran vida, se desatan buscando un hueco por donde escapar y mostrarse. Buscan un espacio donde expresarse. La razón duerme, las emociones son ahora fuerzas que reclaman un lugar donde hacerse visible, por ello es un momento bueno para dejarse ir delante de un cuadro, de una hoja de papel…y dar rienda suelta a la creatividad. Cerrando el ciclo lunar la luna menguante apacigua los ánimos es una luna balsámica. Desde la tranquilidad reconoce lo material y lo artístico. No está cerrada a nada. Desde la quietud lo observa todo en silencio, abierta, contempla la totalidad de lo que le lega, pero sin hacer juicios. Ya decidirá más tarde.

LAS 4 VIRTUDES CARDINALES

Respecto las 4 virtudes cardinales -La justicia, la fortaleza, la templanza y la prudencia- el Emperador nos recuerda a través de cada una de esas virtudes valores que deben observarse en las personas y en la sociedades.

♦ La virtud de la Justicia consiste en dar a cada uno lo que le corresponde incluido a nosotros mismos. La frase “no hagas a nadie lo que no quieras que te hagan a tí” es del dominio general, somos educados en el intento de no dañar a los otros, y solemos saber cuándo incumplimos esa ley. Sin embargo y con respecto de nosotros mismos, parece evidente, que siempre actuamos conforme a la virtud de la justicia. ¿Es así? No siempre empleamos esa equidad en beneficio propio; introducimos en nuestro cuerpo productos que son tóxicos, aceptamos relaciones que nos hunden o socavan nuestra fortaleza interna, no siempre cumplimos nuestros propios planes aludiendo a excusas.

♦ La virtud de la Fortaleza consiste en tener constancia para perseverar en nuestros proyectos. No vacilar delante de los obstáculos, tener valor para vadearlos con paciencia e inteligencia y seguir hasta el final sin derrumbarse. Solo nosotros podemos construir el exterior donde crecer, pero ha de hacerse proyectándose desde dentro hacia fuera, con actitud templada, sabiendo que habrán piedras en el camino, piedras que habremos de sortear de forma sosegada, sin ansiedades. La fuerza que anida en el interior es un lazo sutil que alimenta el espíritu, casi imperceptible, va haciendo su trabajo; solo hay que escucharla.

♦ La virtud de la Templanza es la virtud que nos capacita para controlar y canalizar correctamente nuestras exigencias fisiológicas. Apela al equilibrio, a evitar los excesos y evitar los vicios que acaban convirtiéndose en nuestros carceleros. Tener recursos para afrontar las turbulencias mentales y las urgencias físicas. Tener costumbres que resulten sedantes, saber mecerse en lo cotidiano de forma tolerante.

♦ Y por último la Prudencia. El rasgo distintivo del hombre prudente es ser capaz de deliberar y de juzgar de una manera inteligente sobre las cosas que pueden ser buenas o malas, útiles o inútiles sin dejarse influir por los demás. Hoy añadiríamos, sin dejarse influir por las modas, la radio, la televisión… ser capaz de separar las cosas me gustan por influencias ajenas de las cosas que de verdad me gustan a mi. Deliberar que es bueno o no supone pensar en la idea limpia desnuda de emociones. Plantear la idea o el proyecto limpio y vacío de deseos. Así planteada, sin estorbos emocionales la idea será más lúcida y con más posibilidades de tener éxito. En este sentido el Emperador es un hombre que contiene dentro de sí las cuatro virtudes con las cuales lleva al hombre hacia su meta material. Así es como crea civilizaciones y Estados, y así es como se asienta en el poder.

SIMBOLISMO PSCIO-ANTROPOLÓGICO
DE LA CARTA DEL EMPERADOR

El Emperador nos conecta con el poder y la seducción. Representa a los líderes, los conquistadores de territorios, y las figuras de autoridad. Es el principio activo masculino, el Gran Padre de la civilización que creará pueblos y ciudades y protegerá su Imperio. Ordena y distribuye todas las energías surgidas del impulso creador de la Emperatríz y los conecta con una realidad externa práctica y útil. Es el Rey del mundo real. El gran mago que convierte las energías en algo funcional para la comunidad.

La figura del Emperador se nos presenta sentado, sin embargo no destila descanso, no mantiene una actitud de reposo. Mantiene una postura sólida y firme, despierto y activo, así lo demuestran sus ojos abiertos y fijos hacia la totalidad de su Imperio. Aun posado sobre su trono no vemos una figura que reposa, seguimos viendo en él una a figura entera que dirige.

Con él abandonamos el mundo protector de la Madre Nutricia para entrar en un mundo donde hay responsabilidades a las que enfrentarse. Es un guía que no sucumbe ni a la debilidad ni a los poderes mesiánicos. Se mueve en un terreno de aquí y ahora, organizativo y constructivo. La Emperatriz ha dado hijos al mundo. Para darles una cultura y una orientación religiosa El Sumo Sacerdote hará su presencia. Para volverlos civilizados actuará el Emperador desde su poder proporcionando territorio de permanencia estabilidad y perspectiva

EL EMPERADOR DUEÑO DE SU CASTILLO Si recordamos, en el final de algunos cuentos de Hadas, el héroe una vez triunfante de sus aventuras, consigue un reino propio convirtiéndose así en Emperador, dueño de su castillo y al lado de la princesa. Ha marcado su territorio y su lugar en el mundo. La pareja-princesa que le acompañará es la superación de todas las rivalidades edípicas, esta pareja no le abandonará y le proporcionará una seguridad afectiva.

No se habla de enamoramiento, es la traslación de la seguridad materna a la seguridad que proporciona un hogar propio. La princesa pasa a ser una parte más de sus dominios, es una alianza para consolidarse como triunfador. Desde ahora ya no tolerará rivales. Ni siquiera aceptará ver como competidores a sus propios hijos -Saturno devorará a sus hijos- Espejito espejito…..quién es? ……ese espejo le devuelve la figura de su imagen poderosa, es el narcisismo del progenitor que ya no tolerará amenazas ni de ogros ni de brujas.

EL EMPERADOR
COMO ARQUETIPO DEL PADRE

El Emperador como simbolismo del arquetipo del padre representa a Zeus, Poseidón y Hades entre otros. ZEUS es el jefe, la figura del poder y de la acción. La Emperatríz en un acto de creación depositó la semilla que será el gran fruto de la humanidad, ahora el Emperador, le dará forma y organizará el poder en torno a todos los frutos nacidos, los organizará en jerarquías de dominio y en la cima, se situará él controlándolo todo. No le queda resquicio alguno de las cualidades de la Emperatríz, de hecho, sin despreciarla, se aleja de ella. La gran Dama de la Fertilidad ocupa un espacio que El Emperador respeta pero no comparte. Reconoce la fuerza fertilizadora de la Emperatriz la tolera pero él tiene otra misión.

EMPERADOR HOMBRE DESAFEMINADO Algunas tribus hacían vomitar a los niños los supuestos últimos “líquidos femeninos” que les quedaba después de haber estado nueve meses en el vientre de la madre, así vacíos de feminidad gozaban de más fuerza y capacidad para la gran conquista de países y gobiernos. Desafeminados por completo se convertían en hombres dignos de dirigir al grupo. Del mismo modo El Emperador se libera de la Emperatriz para lanzarse a la conquista de su espacio.

En nuestro mundo es el hombre que respeta a sus mujeres -la esposa, las hijas y la madre, las necesita como parte de un estatus, como necesidad dinástica y para la consolidación de hombre que se siente en la cumbre. Las respeta y las cuida de la misma manera que cuida todas sus posesiones, pero el campo de batalla de la vida diaria es solo suyo. Su hogar es su gran castillo, un espacio donde ejerce su poder y su influencia. Hay que recordar que el poder y la paranoia suelen ir juntos. Las personas que están en la cumbre temen ser derrotados. Suelen sospechar de los motivos y de las lealtades de las personas que le rodean por miedo a ser destronado. Tampoco les gusta que los demás se vuelvan demasiado fuertes, para evitar competidores.

Los arquetipos del Padre, Hades, Hefesto y Poseidón, corresponden a simbologías fuertes e intensas pero a simple vista parecen personalidades menos arribistas. Tal vez sus complejos les impide luchar de manera abierta por lo que desean. Esos mismos complejos, en una u otra área, les impide desarrollar buenas estrategias. Las personas que no se sienten capaces de competir por falta de confianza en sí mismas, suelen retirarse a su mundo interior. Este seria un Emperador que limitaría su soberanía al espacio de su hogar, dejando la conquista del mundo social para el Padre Zeus. Aún así, son arquetipos paternos sólidos, más cercanos y más emocionales. Sus hijos ven en él al Emperador, al Rey, pero un Rey que tiene oscilaciones entre el dominio y la emoción, entre lo rígido y lo maleable.

SEDUCCIÓN Y FASCINACIÓN
DRÁCULA Y DON JUAN TENORIO

Los simbolismos de poder mediante la seducción y fascinación del que está dotado el Emperador podemos encontrarlo en las leyendas de Drácula y Don Juan Tenorio.

Drácula vive en un castillo romántico casi en ruinas, puertas cerradas y pasillos largos. Tiene una personalidad nocturna, omnipotente, seductor y sibarita, se muestra frío distante y opresor. Muchas mujeres reconocerán a este tipo de hombre en sus vidas. Son aquellos que ejercen sobre ellas tal fascinación que acaban perdiendo la propia voluntad – “Quiero dejarlo porque me hace daño, pero no tengo fuerzas para hacerlo ” – Esas son sus víctimas en la vida real. Es un amor destructor. Su gran acto de amoroso consiste es clavar sus colmillos dejando al otro debilitado a merced de sus caprichos.

Don Juan Tenorio representa el poder histérico. Zeus representa un perfil más psicótico en tanto toda persona con poder, teme que alguien se lo arrebate viendo traidores por todas partes. Don Juan es histérico necesita incorporar el afecto de los otros con un tipo de manipulación diferente de Drácula, éste manipula desde la fanfarronería, Don Juan desde un romanticismo superficial porque en el fondo es incapaz de amar más allá de su narcisismo. Seduce para afirmarse, quiere ser amado a toda costa pero él no sabe amar. En el momento de dar un paso más allá en una relación, se detienen.

EL EMPERADOR Y LA AUTORIDAD

El Emperador como simbolismo de Autoridad nos remite a los distintos tipos de líderes, a los señores feudales y gobernadores. Es la autoridad terrenal, organiza lo que la Emperatríz ha creado aplicando un orden espacio- temporal y un sentido de identidad personal encarnado en un cuerpo que será responsable ante la Ley, una ley también terrenal, -las leyes no terrenales son campo para el Sumo Sacerdote- El Emperador regula las conductas y la ética sobre un mundo visible y externo. Las cosas ya no son buenas o malas según los criterios de una religión o de un dios, sino en función de las normas establecidas por un orden social que él dirige.

Erich Fromm en su libro Miedo a la Libertad habla de ello: necesitamos de un sostén exterior que nos contenga de nuestros propios impulsos, esa es la misión del Emperador; la moral y los sentimientos se legalizan para poder darles un cauce controlable mediante la creación de normas y leyes compartidas por todo el grupo social e impuestas desde una autoridad que respetamos. De acuerdo con Nietzsche, Dios ha muerto, ahora el hombre es el nuevo dios que conoce el bien y el mal, conoce el mundo, lo controla, lo organiza y debe responsabilizarse de él.

Como simbolismo de autoridad nos remite al estudio de los diferentes tipos de líderes; democráticos y dictadores entre otros. Con un líder dictador, las personas trabajan y son eficaces sólo en presencia del dictador o bajo presión de castigo y amenaza. Una vez desaparecidas esas variables, se convierten en poco efectivos y vagos. Las personas que se hayan bajo el poder de un líder democrático, son igual de efectivos en presencia del líder que en su ausencia. Habitualmente los que detentan el poder sienten que pueden contar con que sus trabajadores continuarán acatando sus directivas estén ellos presentes o no sin necesidad de recurrir a recompensas especiales (Kipnis 1976)

EMPERADOR: MI ESPACIO Y MI TERRITORIO

“En su guarida, el perro es un león” proverbio persa. Somos territoriales tanto como cualquier otro animal. Nos dotamos de límites visibles o invisibles que separan nuestra piel de otra piel, nuestro mundo del mundo externo. Es una necesidad, el cuerpo necesita un espacio concreto donde sostenerse y darse como ente sólido. Los Psicólogos Sociales entre ellos Hall, han estudiado de forma empírica como son los límites espaciales usados en diferentes culturas. En la nuestra se habla de entre 30 o 40 centímetros de distancia que necesitamos entre nosotros y los demás cuando se trata de interactuar con personas cercanas a nosotros. De un metro cuando estamos con personas con las cuales no compartimos lazos emocionales y de una distancia social, más allá del metro y medio.

Lo curioso es que ponemos estas distancias de forma automática, obviamente, no las medimos, sin embargo la excitación y molestia fisiológica se hace presente en cuanto alguien invade nuestro territorio. Es la señal fisiológica de incomodidad, la que avisa que un desconocido está atravesando la línea de nuestro espacio personal.

La habitación cerrada de un adolescente, los adornos que ponemos en las paredes son formas de “marcaje” indicativos de “este es mi territorio”. Necesitamos de un territorio para dotarnos de identidad y para mantener el grado de control sobre las interacciones con los otros. Igual que el alma se instala en un cuerpo para hacerse visible, el cuerpo necesita de un territorio donde hacerse independiente.

AUTOAYUDA Y REFLEXIÓN

El Emperador, además de lo expuesto arriba, simboliza el hombre que nos gobierna, sea un jefe en nuestro trabajo o un hombre pareja que ejerce poder sobre nosotros. Vemos esos simbolismos a continuación

♦ REVISION DE NUESTRAS RELACIONES Se ha comentado arriba que Drácula es el hombre que trata de debilitar a su pareja, a compañeros de trabajo, etc, mediante actos de seducción y manipulación restándoles autoestima y confianza. Una vez debilitados, quedan vinculados a él. ¿Alguna vez has dicho esta frase? “Quiero dejarlo porque me hace daño, pero no tengo fuerzas para hacerlo” Tal vez estamos en manos del Don Juan antes citado, el que seduce para afirmarse, que quiere ser amado a toda costa, pero él no sabe amar y en el momento de dar un paso más allá en una relación, se detienen. ¿Estás en una relación equilibrada?

♦ ESPACIO Y TERRITORIO Necesitas organizar tu mundo material? Como Emperadores debemos proteger nuestros dominios materiales sea el trabajo, la vivienda e incluso nuestra capacidad artística o intuitiva. Eso significa que tener creatividad -como la Emperatriz- supone que debemos aprender a vehicularla, darle una forma externa social tal como hace El Emperador con los productos de la Emperatriz.

♦ RELACIONES CON LAS FIGURAS DE  AUTORIDAD ¿Qué tipo de relación mantenemos con las figuras de autoridad? ¿Argumentamos sus directivas? Las rechazamos por inercia llevados por el ánimo de competir? O Las asumimos por decreto. Existen personas que compensan su inseguridad buscando la aprobación de figuras de autoridad. Son las personas que necesitan que sus jefes, sus padres, profesores, etc les reconozcan su valía, de este modo concilian la visión negativa que tienen de si mismas.

TRABAJO FRENTE A VOCACIÓN

¿Tu trabajo coincide con tu vocación? Esa sería la primera reflexión. Es importante crear una vinculación motivacional con la tarea que se realiza, tener un sentimiento de pertenencia con la empresa y tener la posibilidad de participar en los proyectos de trabajo de una forma activa. Todo eso son factores que dan un significado a nuestro personaje como trabajador. Pero no siempre coincide la vocación con la tarea que se realiza.

Mientras las circunstancias no cambien, embellecer lo que que hacemos, es una buena opción. Tener conciencia, que sea lo que sea lo que hagamos, cumple una función necesaria para el colectivo, nada es insignificante. Entregarse a esa tarea en alma y cuerpo dignifica el trabajo y la opinión que se tendrá de uno mismo.

De otro lado, si cuando hablamos de nuestro trabajo lo hacemos de forma peyorativa “qué trabajo más pesado, aburrido” lo que hacemos es dar pautas al cerebro para que reaccione mal cada vez que nos dispongamos a trabajar. Se trata pues de cambiarle la orden al cerebro apelando a la necesidad de que todo trabajo es necesario, digno, y pensar, quién en la sociedad, se va a beneficiar de nuestro esfuerzo.

GALERÍA PSICOLÓGICA
DE LAS CARTAS DEL TAROT